Valentina siente un palpitar en su corazón, las palabras de Arthur tan seguras y a su vez posesivo, como lo era al principio de conocerse causó en ella una pequeña debilidad, sin embargo no se lo hace saber, actúa con frialdad. —no soy tu chica y tampoco volveré a amarte. Porque todo lo que tienes en tus manos lo destruyes. Estoy muy cansada quiero dormir, no molestes— intenta acomodarse y se a cobija por completo para no verlo más porque literalmente que Arthur es un joven tan apuesto que hace