—Ustedes hacen linda pareja, señora Villarreal, y le pido por favor que no le haga ningún reclamo a su esposo. Después de todo, es normal que esté celoso. Usted es muy hermosa, mire cómo se ven de lindos en la pantalla. Sinceramente, cualquier mujer desearía estar en su lugar—. Sonríe y continúa revisando.
Kiara no podía hablar, sentía un nudo en la garganta y una presión en su pecho con ganas de gritar y soltar todo aquello que la atormenta, pero horriblemente debía callar. En algo tiene razón