Adele Smith
La visita termina, y no pude abrazarla, no pude tocar su mano, no pude darle consuelo me regresan a mi celda y lloro por el destino de las dos, lloro porque no puedo cambiar ni su pasado ni el mío.
— ¿Te olvidaste de mi? — Pregunto viendo hacia arriba y de la celda de al lado me dice una vos conocida.
— Ya llego por quien llorabas. — Descarada, tal como la primera vez que la vi
— Cristal ¿cómo llegaste aquí? — Le pregunto asombrada —
— Ya te lo dije una vez, teng