Marie Taylor
Mirar a mi hija esposada y condenada me desgarra el corazón, no entiendo como no le creen, si en sus ojos puedo ver su inocencia, la vida es tan injusta un día tuve que apartarme de mi familia, obligada.
No hui con mi “amante” como el maldito de Franco les hizo creer a todos…Me secuestro y me hizo su prisionera, cuando el murió, no puede volver, sabía que nadie me creería, por eso sé que ella no miente se cuando una persona miente y ella no lo hace, aunque debo confesar que por un