UN VIAJE PARA SANAR SEGUNDA PARTE.
Otro viaje en primera clase… demasiada emoción para concentrarse en la película que transmitían en ese momento. Elizabeth jamás había viajado tanto como lo había hecho en los últimos meses. A pesar de lo sucedido con David, también tenía que agradecer a las maravillosas personas que Dios y la vida habían puesto en su camino.
El aterrizaje fue a las 8 de la mañana, hora de Roma. Y allí estaba él, Philip. Era imposible que él estuviera allí, ¿qué conexión había entre él y la familia de Francis?
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