UN VIAJE PARA SANAR.
Mientras el taxi se alejaba, las lágrimas corrían por el rostro de Elizabeth, las promesas y los sueños quedaban atrás; era hora de volver a empezar.
—Verás que este viaje te hará bien, podrás aclarar tu mente y tus planes porque de algo puedes estar segura, después de este viaje tendrás que regresar más fuerte.
—Así es, Francis, hoy lloraré todo lo que pueda, pero a partir de mañana nace una nueva Elizabeth con otros planes y metas y te juro que tarde o temprano haré que David, su padre y su v