Luego de una larga tarde en la playa, Elizabeth regreso a la Villa en compañía de los niños y Stark, cada una fue tomando una ducha, se cambiaron de ropa para salir a recorrer el lugar. La algarabía de los lugareños era increíble, todo era muy pintoresco y lleno de música, era casi igual que unos años atrás solo faltaban los chicos para que fuera perfecto.
Los niños veían con fascinación cómo se reunía la gente cerca de la playa a cantar y bailar mientras otros simplemente reían y enceraban sus