Al finalizar la llamada, Elizabeth entro al baño para cepillarse y ducharse después de vestirse bajo para desayunar.
—Buen día y buen provecho, Kalifa, ¿me sirves café, por favor?
—Enseguida señora. —Contesto Kalifa, quien enseguida comenzó a servirle café y desayuno.
—Amiga lograste descansar, tu rostro se ve diferente, está rozagante, sosegado, increíble. — David sonrió al escuchar las palabras de Williams.
— Si Williams, dormí muy bien y descanse mucho, necesitaba descansar, de hecho estuve