DIÁVOLO III. CAPÍTULO 41. Un dato peligroso
DIÁVOLO III. CAPÍTULO 41. Un dato peligroso
Percy le lanzó una mirada, buscando en sus ojos una respuesta directa.
—¿Tú entre ellos?
—¿Yo? ¿Y yo por qué demonios voy a dispararle al pastelito que me quiero comer? —escandalizó Constantino y Percy se echó a reír sin poder evitarlo.
Era directro y desenfadado, y por supuesto que seguramente estaba acostumbrado a conseguir todo lo que quería.
—¿Te vas a quedar mucho tiempo?
—Solo un par de semanas más y luego regreso a Nueva York —repondió Percy.
—