DIÁVOLO II. CAPÍTULO 26. El desayuno del señor.
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 26. El desayuno del señor.
La primera luz del amanecer se colaba tímidamente por las cortinas de la mansión cuando Eyra despertó. Su cuerpo aún estaba cansado, pero necesitaba el alivio de saber que el niño había mejorado. Así que se dio la fuerza necesaria para ponerse en pie, se vistió rápidamente, recogiendo su cabello en un moño improvisado, y salió de la habitación rumbo al cuarto donde estaba el hijo de Matías.
Atrás quedaba un Adriano rendido de cansancio, después de