CAPÍTULO 17. Despierta
CAPÍTULO 17. Despierta
MESES 37, 38 Y 39.
Aurelio y Adriano iban y venían cada pocos días, pero nadie logró que se moviera no ya del hospital, sino de aquel lugar frente al vidrio. Renzo no podía dejar que nadie más la cuidara. No había nada ni nadie que él confiara más que en sí mismo; así que la decisión de poner en pausa sus negocios fue inmediata.
—Renzo, ¿no te parece un poco extremo…?
—Los extremos son lo mío, ya deberías saberlo, Aurelio —escupió él ante el más mínimo intento de sus herm