128.
SOPHIE
El trayecto de regreso a casa se me hace eterno.
Aunque ya hablé con Chris. Aunque escuché la risa de Max. Aunque supe que Love estaba dormida, segura, respirando tranquila. Aunque todo está bien.
Mi cuerpo no ha terminado de salir del estado de alerta.
Miro por la ventana del auto mientras mi suegra conduce con una serenidad sospechosa. Está demasiado tranquila. Demasiado satisfecha para alguien que pasó la tarde con una mujer que casi entra en pánico en medio de un centro comercial.
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