124.
SOPHIE
El cielo está gris, pero no de ese gris amenazante que anuncia tormenta, sino de uno suave, quieto, como si el mundo estuviera hablando en susurros. El aire huele a tierra húmeda y a flores recién cortadas, y el silencio del cementerio no se parece a ningún otro silencio. Aquí no es paz, no del todo. Aquí es respeto. Es un silencio que pesa, que se mete en el pecho y te obliga a respirar más lento, como si incluso el cuerpo supiera que está pisando un lugar donde descansan historias com