123.
CHRIS
La encuentro en la sala, moviéndose de un lado a otro con esa prisa suave que solo Sophie tiene, como si incluso cuando está apurada lo hiciera con delicadeza. Max está sentado en el sofá, dejándose peinar con resignación, mientras Love descansa en su moisés cerca de la ventana, envuelta en una manta clara. La casa huele a talco, a ropa limpia y a ese perfume tenue que Sophie usa desde que volvimos a la ciudad, como si quisiera marcar un nuevo comienzo incluso en los detalles más pequeño