Mundo ficciónIniciar sesiónCRISTINE FERRERA
Me levanté de mi escritorio, pensando que no tenía niñera para mis hijos y recordando mi discusión con Eliot durante el desayuno del hotel. ¿Debía disculparme? Tal vez… ¿Debía de admitir que recordaba cada segundo de esa noche y que, así como él, yo también abrí mi pecho y le ofrecí no solo mi cuerpo sino también mi c







