CRISTINE FERRERA
Me quedé en completo silencio, para este punto, todos conocíamos de cierta manera la tragedia que torturaba a Zafrina y abrir esa vieja herida la hizo palidecer. Noté como sus ojos brillaban por el dolor y sus labios temblaban, pero el orgullo de esa mujer era más grande.
—Si Cristine pierde la empresa, entonces no tendrá recursos para cometer tonterías. Así de sencillo —dijo completamente segura de su decisión—. No estoy cometiendo el mismo error, la estoy protegiendo de sí mi