Mundo ficciónIniciar sesiónSLOANE D’MARCO
Le entregué las falsas bitácoras a Derek y abracé el diario como si fuera mi propia madre a la que estaba renunciando. No pude evitar soltar un par de lágrimas antes de besar una de las tapas, donde venía su nombre escrito con una caligrafía hermosa.
—Te amo, mamá —susurré antes de apretar los ojos







