DONNA CRUZ
—Tienes que ser rápida, no podemos quedarnos mucho tiempo, ve pensando cómo harás para no dejar rastro —dijo Eliot mientras caminábamos hacia la mansión. Yo iba felizmente dando saltitos a su lado, como una pequeña niña, no lo podía evitar estaba emocionada por mi ropa nueva, pero también por la misión que tenía ante mí. Amaba esa descarga de adrenalina cuando hacía algo peligroso.
—Tú preocúpate por lo que harás para mantener a esa mujer ocupada —contesté con una gran sonrisa.
—No