DEREK MAGNANI
—Derek… —Su mirada piadosa me rompió en dos. ¿Era normal tener tantas ganas de llorar cuando la tenía entre mis brazos y me veía de esa manera? Con ella me sentía jodidamente vulnerable, capaz de postrarme a sus pies, aferrarme a sus piernas y suplicar por un poco de amor, pero… en cuanto la veía en peligro, era como si me sintiera del doble o triple de mi tamaño, sin hablar de mi fuerza y tolerancia al dolor. Me sentía indestructible cuando trataba de protegerla incluso de la más