ELIOT MAGNANI
Después de permanecer un par de minutos viéndonos fijamente a los ojos, Zafrina por fin se quitó de mi camino, alejándose por el pasillo con esa esencia firme y dominante que la caracterizaba.
Por un momento dudé en abrir la puerta, estaba muy nervioso y no sabía cómo respondería Cristine al volverme a ver.
«La ciudad puede dormir tranquila. Después del accidente en la carretera a la altura del kilómetro 38, la policía ha dicho que el convicto terminó en el fondo de un barranco.