Mundo de ficçãoIniciar sessãoDEREK MAGNANI
En cuanto me di cuenta de que Sloane estaba completamente dormida, escapé de sus brazos. Le coloqué un suave camisón antes de llevarla en brazos, ligera y hermosa, con su cabello revuelto y carita de ángel, recostándola junto a nuestro hijo. Me quedé por un momento sentado en el borde de la cama, viéndolos a ambos dormidos. Me grabé la imagen en el corazón y me







