DEREK MAGNANI
—¿Qué? —Aunque Sloane parecía hablar con seriedad y el corazón en la mano, mis oídos solo escuchaban irreverencias. Tenía la misma lógica que hablar de unicornios o dragones. ¿En verdad creía que cabía la posibilidad de que amara a alguien más que a ella? ¿En verdad creía que esa persona podría ser Carla?
El dolor en su rostro me estaba doliendo a mí también. Me volqué sobre ella, derribándola suavemente sobre el césped. Paseé mis ojos por su hermoso rostro y no podía concebir que