CRISTINE FERRERA
Al llegar a la universidad, después de dejar a mis bebés en la escuela, tuve que lidiar con las miradas inquisitivas de mis compañeros. Era extraño, comprendía que algunos me vieran como un bicho raro, pues era más grande que la mayoría y parecían juzgarme por eso. ¡Ya saben! Nunca falta ese grupo de personas que sin conocerte parecen saber muy bien cómo vivir tu vida y lo único que saben es criticar, pero no ayudar.
¡Odio a esa gente que usa la boca solo para lastimar, en vez