CRISTINE FERRERA
Leonardo corrió con todas sus fuerzas y sus hermanos lo siguieron con los ojos llenos de emoción, incluso Bruno había comenzado a llorar por el emotivo encuentro, mientras Jimena retrocedía, con las palmas hacia ellos, queriendo contenerlos.
—¡Wow! ¡Tranquilos! —exclamó, pero no fue suficiente, los tres se le lanzaron encima, desbalanceándola y tirándola en el césped, lo cual les facilitó dominarla—. ¡Cristine! ¡Quítame a tus bestias de encima!
—¡Tía Jimena! ¡Te extrañamos muc