—Pensé que estabas interesada en conservar las muestras de tu esposo. —En esta ocasión, habla con un poco más de calma.
—Estoy interesada en ir al baño, hacer pipí y luego comprarme tres crepes de chocolate y comérmelas con crema chantilly. —Me muero de hambre y en este momento, sus problemas son lo que menos me importa; igual, el idiota de Vico se fue de fiesta sin avisarme.
El teléfono suena, Milo no contesta, tengo rabia, hambre y mis hormonas andan bastante revolucionadas, así que p