—Enano ¿qué es esa historia del embarazo? ¿Cómo se te ocurre decirle algo así a tu hermano? Sabes que en cinco minutos toda la familia va a saberlo. —Abro la boca de nuevo.
Todavía no puedo asumir que sea su padre; no se comporta como uno, ha llamado a su otro hijo chismoso y a Milo casi que idiota.
—Fue una confusión, no sé de qué está hablando —dice Milo y se acerca a mí. —Padre, ella es Awa, una amiga. —El hombre me mira y se acerca a mí, como si acabáramos de encontrarnos.
—¿Está