Mundo ficciónIniciar sesión—Discúlpame por lo de anoche –pidió Pablo fumando un cigarro de muy buen humor, Carlos intercambió disculpas también.
—¡Vamos a revisar la celda del niño deforme! –sugirió Carlos sonriente y emocionado.
Llegaron hasta el espantoso agujero fétido y húmedo que estaba aledaño a la cocina, donde seguramente habrían abundado las ratas y los insectos, así como l







