Mundo ficciónIniciar sesión—Se les acusa de un crimen atroz –le dije al joven sujeto interrogado que se sentaba con mirada angustiada con los brazos sobre la mesa de madera en la sala de interrogatorios policíacos.
Para incrementar su tensión le coloqué fotos de su crimen sobre la mesa.
—No, señorita, yo... yo no hice nada... se lo juro... agente... agente ¿que? –me preguntó notoriamente alarmado.
—Drej,







