Mundo de ficçãoIniciar sessãoAhora se encontraban en medio de un vasto y yermo desierto. El cielo en ese mundo era de un tono anaranjado e iluminado por tres soles de diferente tamaño. La arena no era como la de la Tierra pues tenía un olor acre y una textura diferente.
—Este lugar se ve aún más inhóspito que los anteriores.
—Pero miren —dijo Meredith señalando hacia el cielo—, hay vida.
Una veintena de criatura







