Capítulo catorce.
—¿Cuanto tiempo estuviste en Boston?
Hace ya una hora que vinimos a cenar. La verdad es que en el coche tenía un manojo de nervios ya casi doloroso, pero poco a poco, me fui sintiendo más cómoda. Ahora mismo estamos en un restaurante un poco alejado del Times Square. Está escondido dentro de unas calles rocosas y pintorescas, un estilo muy romántico... Solo que nosotros no venimos en ese modo.
Pero aún así es cómodo, agradable. Me gustó apenas entramos.
No es muy grande pero acogedor junto con