Leonardo
El teléfono se sentía pesado en mi mano, una extensión de la decisión que acababa de presentarle a Clara. La "propuesta de una clínica de investigación en el extranjero" resonaba en el aire entre nosotros, un eco de posibilidades y de una distancia que se antojaba inmensa. Había buscado esa oportunidad, la anhelaba. Sin mi licencia activa, sin el quirófano que había sido mi santuario durante años, me sentía como un barco sin rumbo. Esta oferta, de una institución pionera en terapias ge