Jake me agarró el pelo con más fuerza y me folló la cara con más ímpetu.
—Mírate, tomando todo tan perfecto. Tu garganta se siente increíble cada vez que él llega al fondo en tu culo… cada empujón tuyo me aprieta como si quisieras tragarme entero. —Se salió un momento, dejándome jadear por aire, hilos de saliva colgando de mis labios hinchados a su polla—. Dile cómo se siente, nena. Dile a Ethan lo mucho que te gusta su polla en tu culo.
—Tan profundo… —sollocé, voz completamente destrozada—.