"Yo... Creo que me encuentro mal." Solté la mentira de golpe: "¡Voy a vomitar!"
Me levanté de mi asiento y subí corriendo las escaleras. Apenas había llegado a mi habitación cuando me di cuenta de que papá había venido a por mí. Me tomó en brazos, con un gemido, manoseando mi culo y enterrando la cara en mi escote.
"Esa fue una buena excusa, Sandra." Sus labios subieron por mi cuello, mordiendo despacio, "Ahora voy a recompensarte bien y con fuerza."
Me agarró la cara y presionó sus labios cont