Supongo que algunos de ustedes, después de leer mi historia, pensarán que soy una especie de monstruo, un pervertido por la forma en que logré seducir a mi propia hija.
Pero sabes qué, realmente me importa una mierda.
Estoy metido hasta el fondo en el coño más caliente y cremoso en el que jamás he tenido el placer de meter mi polla, además tengo la satisfacción de saber que cada vez que follo a mi hija se la estoy metiendo a mi ex esposa.
Por supuesto que nos haría arrestar a los dos si se ente