Habían pasado varias semanas, y tormenta que Victoria había creo no desapareció.
Sasha ya estaba fuera del hospital.
Su recuperación avanzaba lentamente, aunque él insistía en comportarse como si nunca hubiera tenido una herida que casi le arrebata la vida. Seguía intentando cargar cosas que no debía, caminar más de lo recomendado y fingir que no sentía dolor cuando Abigail corría hacia él para abrazarlo.
El apartamento se había convertido en nuestro pequeño refugio en medio del caos.
Allí dent