OMAR
—¿Quién te crees al decir mi hijo? Noah es mi hijo. —dijo y pude reconocerlo. El tipo se puso de pie y se arregló el saco.
—Steven, un hombre como tú no merece ser llamado padre. Nunca te has preocupado o interesado en tu hijo.
—Eso no quita que lleve mi sangre y mis genes. No voy a permitir que estés cerca de él, y tu… ya sabes lo que tienes que hacer, no me importaría pelear y recuperar tu patria potestad si es necesario. Este golpe les saldrá muy caro.
—Tu firmaste tu patria potestad no