ISABELLA
Vagué por la gran habitación que ahora me pertenecía. Pedro Genaro se había ido de la casa de la manada hacía unos días, pero antes de irse, se aseguró de que me dieran una gran habitación para mí sola, así como una flota de sirvientes y guardias que ahora me protegen.
También había otro equipo de guardias protegiéndome en secreto según Pedro Genaro.
Sin embargo, a pesar de todo esto, no lograba relajarme.
Estaba realmente preocupada por el Alfa y por cómo le iba. Aunque hizo todo lo p