Mundo de ficçãoIniciar sessãoIsabella
El agua del cubo de madera se había vuelto tibia.
Metí el trapo de lino, lo saqué chorreando y lo escurrí torciendo las muñecas hasta que la tela crujió.
Pedro Genaro sacudió la cabeza hacia la derecha, golpeando la madera de la camilla con el cráneo. Su mandíbula se movía como si masticara arena, y sus pestañas, pegadas por la secr







