Isabella
El ritmo de una vida que se apaga se mide en los sonidos más tenues: el roce asmático de un pulmón pequeño que lucha contra un aire espeso, el salto errático y frenético de un pulso demasiado débil para el cuerpo que intenta animar, y la fricción seca del pulgar de una madre que alisa una frente que arde como un carbón moribundo.
No me había separado del lado de la cama desde que los pesados portones de hierro del patio inferior se cerraron de golpe tras los guardias. Los vítores grand