Mundo de ficçãoIniciar sessãoPedro
El Gran Salón del Consejo nunca antes había albergado a tantas almas de tan diversas latitudes bajo un mismo techo de granito.
Las inmensas losas, pulidas hasta arrancarles el brillo de un espejo oscuro, reflejaban la luz de un centenar de hachones de cera refinada y los destellos de las armaduras ceremoniales. Las imponentes vigas de alerce, que en otros tiempos parecían sostener el peso de una paranoia sofoca







