Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella
El silencio de la noche en el ala privada de la fortaleza era una ilusión densa, una delgada capa de escarcha que la mayoría de los mortales confundiría con paz.
Para una Luna unificada con la Creciente, sin embargo, el silencio no existía.
Sentada en el diván de roble negro junto al ventanal arqueado, con las piernas arropadas por una pesada manta de piel de oso árt







