Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella
El aire frío me mordió la piel cuando salí a la terraza. La luna colgaba baja y pálida, proyectando largas sombras sobre los muros de piedra rotos. Mi respiración se entrecortó en el pecho, una fina columna de vapor desvaneciéndose en la noche. Me apoyé contra la barandilla fría, mis dedos apretando la piedra hasta que me dolieron los nudillos.
Escuch&e







