Lindsey marchó hacia su oficina sin esperarlo, al entrar rodeo su escritorio, en el momento en que se sentó, vio con el rabillo del ojo como Kyle dibujo en la comisura de sus labios una sonrisa de satisfacción, ella le puso mala cara.
Kyle sin apartar la mirada de su presa, se sentó frente a ella con voz fría, pero animada, comentó.
—¡Te felicito! Veo que pudiste recuperar la empresa de tu madre.
—¡Gracias! — con las cejas enmarcadas y segura de sí misma inquirió—. ¿Quiera comprarte el 45% de l