Capítulo 33

Al día siguiente Lindsey se despertó y vio a su esposo mirándola.

—Buenos días, dormilona —pasó unos dedos por sus mejillas acariciando con delicadeza.

—Buenos días, amor —bostezó con pereza, no quería moverse de la cama.

—¿Cuánto tiempo llevas despierto?

—Un poquito.

—¿Qué haces mirándome dormida?

—Parecías un ángel durmiendo, que me quede admirando tu hermoso rostro.

—Qué bobo eres, hoy es nuestro primer año de casados.

Kyle le agarró el mentón y le dio un beso suave.

—Ahora sí puedo decirte
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App