Transcurrieron cuatro semanas, Kyle preparó una sorpresa para su esposa.
—¿Amor podemos ir mañana en la noche o el sábado a primera hora? Mañana tengo chequeo ginecológico —suplicó mimosa mientras cenaban.
—¡No! Prepara una maleta para tres días y cuatro noches en la playa.
—Pero si lo tenías planeado, ¿Por qué no me avisaste con tiempo?
—¿No estás contenta con la sorpresa? si deseas suspender el viaje.
—¡Noooo…! ¡Estás loco! Claro que estoy feliz de pasar un fin de semana con mi esposo lejos d