Kyle se levantó con ella y se dirigieron a la cocina.
Gladys la vio con el cachete hinchado, se asombró, pero no quiso preguntar para no pasar de metiche.
—¿Qué te pasó mi niña? Por dios, ¿Quién te hizo esa maldad? —Emilia estaba entrando en ese momento a la cocina, cuando le observó el rostro se llevó las manos a la boca.
Lindsey empezó a contarle lo sucedido.
—Como me hubiera gustado estar allí para poner a esos dos seres en su lugar, no tienen escrúpulos para maltratar a una niña tierna y b