Capítulo 96
Demonio Lobo
El aire en el gran salón se volvió denso como plomo. Mía sintió cómo cada latido de su corazón resonaba en sus oídos. Seth buscando a Aamon. Era una sentencia de muerte. O algo peor.
—No puede ser —Murmuró, pero incluso a sus propios oídos, las palabras sonaban huecas.
Deimos ya se movía hacia la puerta, con sus garras reluciendo con la primera luz del alba que entraba por los vitrales.
—Liam, ¿Qué hombres tenemos disponibles? —Preguntó, con su voz en un rugido conten