Donovan se sentó en la cama, y me miró.
— ¿fue tu abuelo? — Me preguntó.
— Ya te dije que no diré nada — Él respiro profundo.
— Lo proteges porque está enfermo — Yo negué con la cabeza.
— No insistas no te diré nada, me voy a llevar el secreto a la tumba — Él asintio con la cabeza.
— Eres una masoquista Lorena — Yo me encogi de hombros.
— Desnúdate — Le pedí.
— ¿Y eso a que viene? — Me preguntó.
— Las veces que lo hemos hecho, tu has estado completamente vestido — Le dije.
— ¿Me vas distraer co