15 POV DE MATILDA
El zumbido de la ciudad era un zumbido distante bajo la aguda quietud de su oficina. Era familiar y, sin embargo, esta vez era diferente, como un déjà vu con una cara nueva. Me quedé quieto, mis ojos recorriendo las mismas ventanas del piso al techo que alguna vez pensé que eran un lujo. Ahora los sentía como una jaula, un muro invisible que me separaba del suelo.
Me apoyé contra la barandilla de cristal, dejando que el horizonte se desdibujara hasta que sentí que podía caerme