“Vivir es un camino incierto lleno de dificultades”
A mí me encanta el peligro. ¿En qué estaba pensando para aceptar cenar con Thomas? Solo a mí se me ocurre esa locura cuando sé que soy débil ante su “amabilidad”.
¿A dónde me llevará? Llevamos casi media hora de camino en total silencio, y sí, estoy más nerviosa que la primera vez que tuvimos una cita.
—¿A dónde vamos? —pregunto.
—A un lugar cálido donde nadie nos vaya a molestar. —Eso es lo que me preocupa.
—No sé cómo me dejé convencer. Má